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La Palabra
AGUINALDO
La palabra aguinaldo se ha hecho polisémica. Inicialmente sólo era el
³Regalo que se da en Navidad o en la fiesta de la Epifanía² (DRAE). Así lo
registra Cobarruvias en su precioso Tesoro de la lenguaŠ (1611), primer
diccionario de la lengua castellana, y también en el Diccionario de
Autoridades (1726), primera edición del DRAE. Pero luego va adquiriendo
otras acepciones, aunque todas vinculadas con la Navidad. El DRAE, por ejemplo,
llama aguinaldo también al ³Regalo que se da en alguna otra fiesta u
ocasión², e igualmente al ³Villancico de Navidad². E incluso registra
asimismo con ese nombre una ³Planta tropical silvestre de la familia de las
Convolvuláceas, muy común en Cuba y que florece por Pascua de Navidad². Es la
que aquí llamamos Papagayo, y en otras partes Flor de Pascua.
Más tarde, en nuestro país al menos, se empieza a llamar aguinaldo al
bono o remuneración especial de fin de año que reciben los trabajadores de la
administración pública, equivalente, aunque no siempre en su monto, a la que
por concepto de participación en las utilidades corresponde a los trabajadores
de las empresas privadas. También se llama aguinaldo la propina que
suele darse en la época navideña a los servidores que usualmente prestan un
servicio, como los carteros, los empleados de las oficinas de correo que
atienden al público, los obreros del aseo urbano, los empleados de bancos u
otras oficinas o empresas donde comúnmente prestan servicio al público durante
todo el año, el servicio doméstico, etc. Este tipo de remuneración especial
se agrega, en casi todos esos casos, al aguinaldo oficial o a las utilidades
que a cada trabajador le corresponden.
En Venezuela es común que llamemos aguinaldos a los villancicos navideños,
que son generalmente composiciones de cuatro versos hexasílabos, en los
cuales se hace alguna referencia a los temas navideños. El Diccionario del
habla actual de Venezuela, de Rocío Núñez y Francisco Javier Pérez,
registra también con el nombre de aguinaldo, y como propio de los
llanos, un ³Romance con versos hexasílabos que alude a temas relativos a la
Navidad².
En los ya lejanos tiempos de mi infancia y adolescencia también se
acostumbraba, por Navidad, apostar aguinaldos. Estas apuestas se hacían
por parejas, con frecuencia mixtas, de lo cual solían salir noviazgos que hasta
podían llegar al matrimonio. El juego consistía en que los apostadores
acordaban cumplir una determinada condición, y si uno de ellos sorprendía al
otro faltando a lo acordado, este perdía la apuesta y el ganador cobraba el
aguinaldo previamente convenido. Por ejemplo, si se apostaba lo que se llamaba palito
en boca, cada uno de los apostadores debía llevar en la boca un pequeño
trozo de madera, generalmente un pedacito de palillo o de fósforo. Cuando,
inesperadamente, se encontraban, uno de ellos gritaba al otro ³¡Palito en
boca!², mostrando el suyo, y si el otro no tenía el de él o ella, perdía la
apuesta y debía pagar. Por supuesto, la paga variaba de una pareja a otra, y no
era inusual que fuese un beso. Así se apostaba también a llevar una prenda de
vestir de determinado color; a permanecer mudo cuando el otro apostador nos
sorprendía y nos hablaba, diciéndonos cosas que nos obligasen a responder,
caso en el cual perdíamos la apuesta. La apuesta más brava se llamaba "Híncate,
Cotí", y consistía en que, al encontrarse los apostadores, uno de ellos,
el que fuese más rápido, decía al otro: "¿Híncate, Cotí!", y
este tenía que ponerse de rodillas, calquiera que fuese el sitio en que se
encontrasen. Si no lo hacía, perdía la apuesta y tenía que pagar. Cada pareja
se esmeraba buscando una apuesta ingeniosa, intencionada, difícil de cumplir.
Sobre el origen de la palabra aguinaldo hay diferencias entre los
especialistas. El DRAE lo da como deformación de aguilando, que en
nuestro idioma significa lo mismo y es forma desusada, y quizás provenga de la
frase latina hoc in anno (en este año). Corominas da el mismo
origen, pero como deformación no de aguilando, sino de aguinando,
de origen incierto, talvez de la citada frase latina. Otros le dan un posible
origen árabe, entre ellos Cobarruvias, quien igualmente señala la posibilidad
de que sea de origen hebreo, y hasta cree que pudiera venir de lengua de los
gentiles, Griego o Latín, pues la costumbre de dar regalos en Navidad coincide
con la costumbre pagana de los llamados días geniales, ³que eran por el
mes de diziembre, quando unos a otros se embiavan presentes y regalos de algunas
cosas de comer y beber y pertenecientes a la mesa².
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