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La Palabra
MENSAJE
DE ESCRITORES, ARTISTAS E INTELECTUALES VENEZOLANOS
A SUS COLEGAS DE TODO EL MUNDO
Venezuela vive uno de los momentos más dramáticos de su historia. Está
por consumarse un gigantesco fraude para desconocer millones de firmas de
venezolanos que solicitan un referendo revocatorio del mandato presidencial de
Hugo Chávez. La presión, ejercida de una manera descarada y contumaz por el
propio Chávez y sus más cercanos seguidores, en especial por el
Vicepresidente, los ministros, los diputados y los medios de comunicación del
Estado, ha tenido eco en la mayoría de los miembros del Consejo Nacional
Electoral, quienes, ante la evidencia de las firmas consignadas, se han valido
de argucias y formalismos para invalidar un número de ellas que haga
improcedente el referendo, en obediencia a las órdenes del presidente, empeñado
en impedirlo, porque sabe que, de producirse, la revocación de su mandato es
inevitable. Ante la posibilidad de perder el poder, el gobierno desarrolla
ahora una campaña nacional e internacional dirigida a deslegitimar la recolección
de firmas para el referendo revocatorio que fue desde el primer día calificada
por el propio presidente como un ³megafraude².
Los 3.475.000 ciudadanos que firmaron pidiendo su convocatoria lo hicieron,
entre otras razones, por las siguientes:
1) La vocación inequívocamente despótica y totalitaria del presidente,
demostrada por la tendencia al control absoluto de todos los poderes públicos,
ya logrado en muy alto grado; 2) La militarización de la administración pública
en todos sus niveles, incluyendo un alto porcentaje de ministros y de los
gobernadores de los estados; 3) La violación descarada de la legislación y de
la propia Constitución, tanto por el propio presidente, como por los
funcionarios públicos en todas las instancias; 4) La militarización y
partidización de la empresa estatal de petróleo (PDVSA) que conduce al
deterioro de la más importante fuente de ingresos del país y su progresiva
desnacionalización, al entregar la explotación de la misma a compañías
extranjeras; 5) El desbarajuste económico, con un ruinoso control de
cambios, una elevada inflación, una altísima y creciente tasa de desempleo, un
dramático crecimiento de la pobreza y una marcada escasez de productos
vitales, como alimentos y medicinas; 6) La división y desmantelamiento de las
Fuerzas Armadas, y su sustitución gradual por una fuerza militar paralela al
servicio, no del país, sino del gobernante y sus secuaces; 7) Una política
internacional errática y desequilibrada, dirigida por el jefe del Estado en
función de sus conveniencias y caprichos personales, y con grave lesión de los
intereses del país; 8) Un gigantesco saqueo y despilfarro de los recursos
financieros; 9) Una brutal represión de muchas manifestaciones populares, con
el uso de las Fuerzas Armadas y de grupos de choque, de un falso origen popular,
organizados y armados por órganos del gobierno; 10) La intimidación, por
diversos procedimientos, de los medios de comunicación adversos al régimen y
un total desprecio de la opinión pública; 11) El abandono de los servicios públicos,
especialmente los de seguridad social, educación y salud, para sustituirlos por
³misiones² de claro corte populista; 12) Una absoluta indiferencia ante el
crecimiento desbordado del hampa común; 13) Un exacerbado culto a la
personalidad como es típico de los gobernantes dictatoriales.
Para comprender la actual coyuntura venezolana resulta imprescindible resumir
brevemente su origen.
En 1958 la insurrección del pueblo de Caracas obligó a las Fuerzas Armadas a
derrocar al dictador Marcos Pérez Jiménez. Entonces los militares dieron una
lección de civilismo, pues una vez depuesto el dictador propiciaron elecciones
libres para escoger un gobierno civil y restablecer la institucionalidad democrática.
Fueron muchos los hechos positivos de los gobiernos que se sucedieron desde
entonces, entre los cuales destacan la Constitución democrática de 1961; la
nacionalización del petróleo y el hierro; la construcción de importantes
obras de infraestructura; el formidable crecimiento cuantitativo de la educación
preescolar, básica, media y superior; la creación de numerosas instituciones
culturales.
Pero en el balance de esos cuarenta años también pesan innumerables fallas y
vicios, como la corrupción en el manejo de los fondos públicos; el abandono
progresivo de servicios vitales, como los de salud y educación, hasta hacerse
irrisorios; la quiebra de la seguridad social; la gravísima inseguridad bajo el
imperio del hampa; el deterioro de la economía; el debilitamiento y la corrupción
de las instituciones fundamentales.
Todo ello produjo una grave crisis política, económica y moral, y originó
que, en dos ocasiones, se intentase, con el pretexto de la crisis,
derrocar por la fuerza un gobierno que, aun con sus prácticas negativas,
conservaba su legitimidad.
En 1998 la crisis había alcanzado cotas muy altas, y producido un gran malestar
que amenazaba con generar brotes de violencia de gran magnitud, como ya había
ocurrido en el pasado reciente, pero que ahora podrían tener consecuencias
mucho más graves y hacerse incontrolables. Era notorio el repudio a los dos
partidos que se alternaron en el poder desde 1958, y fracasaron al no construir
una democracia estable, vigorosa y eficaz en el manejo honesto de la
administración pública, el diseño de una economía próspera e independiente
y la eficiencia de los servicios públicos básicos.
Fue en esas condiciones que, en las elecciones de 1998, insurgió la figura
nueva, joven y carismática del Teniente Coronel Hugo Chávez, que venía con
la aureola del héroe que encabezara el golpe militar del 4 de febrero de 1992.
En esa ocasión densos sectores vieron con simpatía la insurgencia militar,
pero el pueblo, siempre desconfiado de la incursión de los militares en la política,
no salió a la calle a respaldar el movimiento, que fracasó en pocas horas y
llevó a sus cabecillas a la cárcel.
En esta nueva ocasión, Chávez, revestido de la majestad del candidato
presidencial, despertó un intenso y multitudinario entusiasmo, y logró en las
urnas una votación ampliamente mayoritaria. Decisivo en ello fue, junto al
carisma y la novedad del candidato, su compromiso de acabar con la corrupción,
impulsar la economía, reducir el desempleo, garantizar la seguridad social y
personal, y, en general, conducir al país hacia metas de desarrollo y
prosperidad, para lo cual contábamos con amplios recursos, que el candidato
ofrecía administrar con pulcritud y eficacia. En tales condiciones era natural
que grandes sectores, incluyendo grupos e individualidades de alto nivel de
preparación política e intelectual, fuesen atraídos por el señuelo de
aquella candidatura, y fueron muy pocas las voces que advirtieron sobre el
riesgo de una nueva frustración, a las que desventuradamente no se escuchó.
Y la frustración, en efecto, no tardó en llegar. Chávez no entendió que su
plan de gobierno, ese conjunto de ideas elementales y de promesas que entusiasmó
a millones de venezolanos, requería para su aplicación de un amplio consenso,
mediante una paciente labor de persuasión y convencimiento, aun cuando se
supiese que siempre habría poderosos sectores refractarios a los cambios que el
país reclama. En lugar de procurar la suma de voluntades, Chávez utilizó una
arenga venenosa, orientada a fomentar la violencia, el odio de clases y la
exclusión de inmensos sectores de clases media y alta, tildados por él de
oligarcas. El lenguaje agresivo, procaz e injurioso, impropio de un verdadero
jefe de estado, dirigido a descalificar los valores de las clases medias, le
fueron enajenando su respaldo, y constituyen, junto a amplios sectores
populares, una oposición cercana al 70%, que busca desalojarlo del poder
mediante la revocación del mandato, derecho consagrado en la Constitución que
el propio Chávez se dio a través de una Asamblea Constituyente que le era
favorable casi en un ciento por ciento.
Denunciamos ante los colegas de todo el mundo la situación aquí apenas
esbozada, en especial porque el gobierno de Chávez ha venido desarrollando una
insidiosa y costosísima propaganda en el exterior, pagada con dineros del
pueblo venezolano, la cual ha producido no poca confusión entre agrupaciones y
personas fácilmente engañables por la distancia y el desconocimiento de lo que
realmente ocurre en Venezuela. Esa propaganda pretende hacer creer que
Hugo Chávez lideriza una revolución, que no va más allá de su desbordada
fantasía, pues sus prácticas sólo han conducido a una verdadera catástrofe,
a cuya sombra el gobernante y sus secuaces de todos los niveles han practicado
el enriquecimiento ilícito más escandaloso de la historia venezolana, y han
ido dando los pasos para la instauración en un futuro cercano de una brutal
dictadura militar, bajo la engañosa imagen de un gobierno supuestamente
socialista o de izquierda, capaz de despertar los sentimientos utopistas que el
pueblo venezolano, igual que todos los pueblos del mundo, abriga como solución
a la pobreza y demás males de que padece, pero que en realidad sólo ha sido un
gobierno personalista, autoritario y moralmente depredador. No obstante lo cual,
el presidente Chávez ha sido tendenciosamente contumaz en negar el carácter
democrático de la gran mayoría de quienes nos oponemos a sus prácticas
autoritarias.
Caracas, 25 de febrero de 2004
Álvaro Agudo (Prof. UCV)
Annabella Aguilar
Marisol Aguilera
Francisco Alarcón
Harry Almela
Rosario Alonso de León (Prof. UCV)
Cristian Álvarez (Prof. USB)
Rachel Álvarez
Moira Angulo
Rosario Anzola
Leonardo Aranguibel
Alejandro Armas (Ex presidente CONAC)
Edda Armas (Escritora)
Dolly Armitano (Periodista)
Carolina Arnal
Gustavo Arnstein (Prof. UCV)
Alberto Arvelo Ramos (Por. ULA)
Mariela Arvelo (Escritora)
Rafael Arráiz Lucca Ex pres. Monte Ávila Edit.)
Belkis Arredondo (Poeta)
Michael Ascensio (Prof. UCV)
Ruth Auerbach
Leonardo Azparren (Ex pres. T. Teresa Carreño)
Alessandro Balteo
Samuel Baroni
Guillermo Bartolozzi
Guillermo Barrios
Alberto Barrera Tyszka (Escritor)
Alberto Baumeister Toledo (Jurista)
Margarita Belandria (Prof. ULA)
Waleska Belisario
Ricardo Bello
Josefina Benedetti (Compositora)
Manuel Bermúdez (Académico)
Marcelino Bisbal (Prof. UCAB)
Rodrigo Blanco
Demetrio Boersner (Diplomático)
Soledad Bravo (Cantante)
Víctor Bravo (Prof. ULA)
Luis Brito (Fotógrafo)
Blas Bruni Celli (Prof. UCV)
Elizabeth Burgos (Escritora)
Manuel Caballero (Historiador)
Colette Capriles
Antonio L. Cárdenas C. (Ex ministro de Educación)
Adícea Castillo (Prof. UCV)
Carlos Castillo
Lisette Castillo
Mariam Castillo
Laura Castillo de G. (Ex ministra de Educación)
Rafael Castillo Zapata (Escritor)
Carmelo Cazalis (Periodista)
Israel Centeno (Escritor)
María Teresa Chacín (Cantante)
Isaac Chocrón (Dramaturgo)
Sonia Chocrón
Mara Comerlati (Periodista)
Morella Contramaestre
Armando Coll (Escritor)
Simón Alberto Consalvi (Historiador)
Diómedes Cordero (Prof. ULA)
Alfedo Coronil Hartmann (Poeta)
Antonio Cova Madura
Gloria Cuenca de Herrera (Prof. UCV)
Franzel Delgado S. (Psiquiatra)
Victoria De Stefano (Prof. UCV)
Haydee Deutsch (Abogada)
Rafael Di Prisco (Prof. UCV)
Jorge Díaz Polanco
Roberto Echeto (Periodista)
Maitena de Elguezábal
Enrique Enríquez
Thaís Erminy
Pedro Espinoza Troconiz (Prof. UCV)
Roldán Esteva Grillet (Crítico de arte)
Héctor Faúndez
Iván Feo (Cineasta)
Daniel Fernández Shaw
Ana María Ferris
Ana Luisa Figueredo
Carlos Armando Figueredo (Editor)
Emilio Figueredo
Alicia Freilich
Miriam Freilich (Periodista)
Marisol Fuentes Niño (Periodista)
Hernán Gamboa
Esther Gamus (Prof. UCV)
Raquel Gamus (Prof. UCV)
Paulina Gamus (Ex directora CONAC)
Humberto García Larralde (Vicerrector UCV)
Evangelina García Prince (Prof. UCV)
Diana García Sucre
María Antonia García Sucre
Paula Giraud (Periodista)
Jacquelin Goldberg (Escritora)
Miguel Gomes (Escritor)
Emeterio Gómez (Prof. UCV)
Luis Gómez Calcaño
María Elena González Deluca (Prof. UCV)
Adriano González León (Escritor)
Anna Gradowska
Víctor Guédez (Crítico de arte)
Gustavo Guerrero (Escriror)
Arturo Gutiérrez Plaza (Poeta)
Sonia Hecker (Prof. UCV)
Alberto Hernández
Tosca Hernández (Prof. UCV)
Bernardino Herrera
Adolfo Herrera (Prof. UCV)
Sofía Imber (Ex directora MACCSI)
Víctor Hugo Irazábal (Pintor)
Juan Iribarren
Rodolfo Izaguirre (Crítico de teatro)
Fausto Izcaray (Prof. UCLA)
Angelina Jaffé
Verónica Jaffé
Ariel Jiménez
Mrianne Kohn Bécker
Gisela Kozak
Karl Krispin (Escritor)
Enrique Larrañaga
María Luisa Lázaro (Prof. ULA)
Carole Leal Curiel (Prof. UCAB)
Elsie León
Elisa Lerner (Escritora)
Diana Lichy
Luis Lizardo
Antonio Llerandi
Belén Lobo (Bailarina)
María Teresa López
Hercilia López (Bailarina)
Pedro López
Oscar Lucien (Prof. UCV)
Ítalo Luongo
Héctor Malavé Mata (Prof. UCV)
Manuel Malaver (Periodista)
Carmen Mannarino
Josefina Manrique
Luis Manzo
Oscar Marcano (Escritor)
Esperanza Márquez (Cantante)
Floria Márquez (Cantante)
Yolanda Márquez
Gustavo Alexis Márquez Villa (Periodista)
Alexis Márquez Rodríguez (Prof. UCV)
Joaquín Marta Sosa (Prof. USB)
Ibsen Martínez (Escritor)
Roberto Martínez Bachrich
Milagros Mata Gil (Escritora)
María Beatriz Medina
Iván R. Méndez
Juan Carlos Méndez Guédez (Escritor)
Ricardo Mitre
Eugenio Montejo (Poeta)
Acianela Montes de Oca (Periodista)
Alfonso Montes
Dennys Montoto
Alfredo Morles Hernández (Jurista)
Carlos Alberto Moros Ghersi (Ex rector UCV)
Ismael Mundarain
Eleazar Narváez
Marco Negrón (Arquitecto)
Elvira Neri
Pedro Nikken (Prof. UCV)
Humberto Njaim (Prof. UCV)
María Celina Núñez
Iván Olaizola
JosÉ Orellana Torrealba (Prof. UCV)
Marta Orellana
Silvio Orta Cabrera (Prof. UDO)
Carlos Ortiz
Carlos Oteyza
Mariahe Pabón (Periodista)
Martha Pabón (Actriz)
Carlos Pacheco (Prof. USB)
Leonardo Padrón (Dramaturgo)
Juan Páez Ávila (Prof. UCV)
María Fernanda Palacios (Prof. UCV)
Juan Carlos Palenzuela (Crítico de arte)
Federica Palomero
Anita Pantin
Yolanda Pantin (Poeta)
Norah Parisi
José Antonio Parra
Antonio Pasquali (Prof. UCV)
Edilio Peña (Escritor)
Rolando Peña (Pintor)
Francisco Javier Pérez (Prof. UCAB)
Omar Pérez (Periodista)
Rubén Pérez
Luis Pérez Oramas (Escritor)
Delia Picón-Salas de Morles
Sandra Pinardi
Alicia Pinedo de Márquez (Periodista)
Elías Pino Iturrieta (Prof. UCV)
Ramón Piñango (Prof. IESA)
Gustavo Planchart Pocaterra
Eduardo Pozo
María Pilar Puig
Flor A. Pujol
José Pulido (Periodista)
Inés Quintero(Prof. UCV)
Pablo Quintero
Luis Quiroga T. (Académico)
José Ramírez
Tulio Ramírez
María Elena Ramos (Ex dir. Museo Bellas Artes))
Gabriela Rangel
Lidia Rebrij
Eleonora Requena (Poeta)
Julie Restifo (Actriz)
Luz Marina Rivas (Prof. UCV)
Nelson Rivera (Periodista)
Tahía Rivero
Fernando Rodríguez (Prof. UCV)
Miguel Rodríguez
José Rodríguez Iturbe
Violeta Rojo
María Teresa Romero
Malena Roncajolo
Marcela Rossiter
Valentina Saa Carbonell
Elizabeth Safar (Prof. UCV)
Magally Salazar
Adolfo Salgueiro
Oscar Sambrano Urdaneta (Ex pres. CONAC)
Gioconda San Blas (Inv. IVIC)
Antolín Sánchez
Roberto Sánchez Delgado
Juan Carlos Santaella (Escritor)
Chelique Sarabia (Compositor)
Antonio Sánchez García (Escritor)
Rafael Santana
Luis José Silva Luongo (Escritor)
Héctor Silva Michelena (Prof. UCV)
Petruvska Simme (Periodista)
Milagros Socorro (Periodista)
Graciela Soriano (Prof. UCV)
Blanca Strepponi(Escritora)
Guillermo Sucre (Escritor)
Pedro Tagliafico
Iraida Tapias
María Soledad Tapia (Prof. UCV)
Maruja Tarre (Prof. USB)
Ricardo Teruel
Ana Teresa Torres (Escritora)
Fina Torres (Cineasta)
HéctorTorres
Ildemaro Torres (Prof. UCV)
Rosa Virginia Urdaneta
Thaelman Urguelles (Cineasta)
Clementina Vaamonde (Ex dir. Gal. Arte Nacional)
Alberto Valero (Diplomático)
Horacio Vanegas F. (Inv. IVIC)
Patricia Van Dalen
María Teresa van der Ree
Alejandro Varderi
Vilma Vargas (Prof. UCV)
Emilda Velazco
Mikel de Viana (Prof. UCAB)
Javier Vidal (Actor)
Mercedes Villa de Márquez (Psicóloga)
Jóvito Alcides Villalba Vera (Economista)
Carmen Vincenti (Prof. USB)
Perla Vonasek
María Beatriz Yabur
Eleazar Yanes
Corina Yoris (Prof. UCAB)
FernandoYurman
Hernán Zamora
Pedro León Zapata (Caricaturista)
Luis Zelkowicz (274)
Nota: Se agradecerán mensajes de solidaridad
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